Introducción - Estructura del Libro

 

     Debo decir con todas las letras que, por el hecho de no provenir del ambiente académico – en cambio sí provengo del científico – me vi impulsado con todo agrado al estudio del método que adoptan las ciencias a fin de que una teoría científica tenga algún sentido o viso de verdad.
     El resultado de mis investigaciones sobre filosofía y epistemología (el estudio del método científico) me llevó a concluir que la mejor forma de tratar una teoría científica es más o menos ésta:

  • Presentar la teoría científica, lo que involucra identificar el problema que desea resolver y cómo lo resuelve, hasta aquí, dentro del ámbito de las ideas.
  • Corroborar la teoría, tarea que puede seguir permaneciendo o no dentro del ámbito teórico. Según cada caso, debe actuarse en consecuencia para lograr un mayor grado de corroboración.
  • Luego, comparar la nueva teoría con las vigentes para observar si agrega algo a éstas, o diciendo lo mismo las simplifica. Una teoría reemplaza a las vigentes cuando dice lo mismo en forma más simple o cuando dice más que ellas, de tal forma que aquéllas pasan a ser como un caso límite o especial de la nueva.

     Si bien Popper diría que a su vez la nueva teoría debería dejar en claro en qué casos es inválida, creo que el hecho de haber pasado por el proceso anterior ya es haber superado el estado actual de la ciencia. Es evidente que el requisito de Popper, llamado falsacionismo porque implica que una teoría sirve cuando demuestra en qué condiciones no sirve, es una excelente definición del hombre falible. En lo personal, destaco que mi opinión respecto del falsacionismo de Popper es que está incluido en el concepto de que el hombre es falible ante el tiempo, lo que ya lleva implícita la idea de que todo se falsea conforme transcurra el tiempo, sólo que, por no advertirlo hasta el presente, creemos que estamos ante la verdad, lo que viene a convertir la verdad relativa al tiempo y al ser falible que necesita de esa verdad relativa.
     Todo lo que he expresado hasta aquí no es una exposición filosófica ni epistemológica especializada; por lo tanto, debe tomarse como una simple guía para que el lector vea la lógica que guió el esquema que le di a la presente obra.
     Antes de reseñar brevemente la estructura del libro, deseo destacar que el lector encontrará una secuencia que va desde los conceptos más elementales de economía hasta los más complicados; advertirá también cómo los ya incorporados se irán repitiendo con posterioridad muy intensamente a fin de que se vaya reteniendo todo lo expresado con anterioridad. Esta forma, secuencia de lo sencillo a lo complejo y reiteración de lo aprendido, obedeció a cierto espíritu docente que subyace en mí, así como al motivo de que me he visto obligado a tratar la economía desde sus cimientos, porque, según las teorías que pongo a su consideración, de allí nace la mayoría de los errores que detecto en las teorías económicas vigentes. En refuerzo del aspecto didáctico, el lector encontrará al final de la exposición teórica una especie de síntesis de todo lo que fui exponiendo; no obstante debe seguir el texto, dado que se irán incorporando más elementos teóricos.
     Ahora sí presento en forma breve las partes que componen el presente escrito:

Primera parte – CIENCIA: aquí mostraré los elementos de otras ciencias y disciplinas que considero esenciales para el desarrollo de las teorías económicas que expondré. Puntualmente haré referencia a la epistemología, la teoría de conjuntos y la teoría de la relatividad de Einstein, todo con el grado de sencillez que un especialista en economía puede necesitar.

Segunda parte – CIENCIA ECONÓMICA: aquí presentaré mis teorías, las cuales irán desde los elementos esenciales hasta los más complejos, pasando por la teoría central que presento, que doy en llamar teoría de la relatividad económica. Digo central porque es la llave que posibilita interpretar cómo juega el tiempo en la economía, lo que permitirá a su vez despejar los errores y las contradicciones que posee la teoría actual, como el asignar el aspecto temporal al dinero en lugar de al crédito, confundir uno con el otro, asignar el interés al dinero y no al crédito, insinuar que la economía funciona con dinero y/o crédito virtual, que existe algo así como lo que se entiende por equilibrio económico, y muchas cosas más que pondrán al desnudo por qué los economistas han declarado con total honestidad que no existe una teoría monetaria satisfactoria que permita explicar los hechos a los que hacemos referencia, especialmente cuando de estados críticos se trata. En síntesis con mis teorías se concluirá que no existe un mundo monetario-virtual que deba equilibrarse o armonizarse con uno real, sino que existe un solo mundo monetario y es real. Se verá que el problema monetario es consecuencia de los intercambios que le dan razón de ser (en este aspecto no estaba equivocada la teoría vigente), por eso no me hubiese equivocado si en el título de este libro hubiese puesto “Solución a las crisis de intercambios” en lugar de “Solución a las crisis monetarias”, lo que no fue así porque se identifica generalmente como crisis monetarias a las que, teniendo como origen la moneda, no se advierte que ésta deriva su existencia de los intercambios interpersonales. Así, veremos cómo las categorías económicas clave en los intercambios interpersonales derivan de separar el contado del crédito y de no confundir dinero con crédito. Los expertos en economía podrán ver en este apartado cómo serán reinterpretados muchos postulados económicos vigentes a la luz de las nuevas teorías aquí expuestas.

Tercera parte – CORROBORACIÓN DE LA TEORÍA ECONÓMICA – LA CONTABILIDAD: aquí es donde podremos dar solución a dos temas importantes: corroborar las teorías expuestas y confirmar que el mejor modelo para la economía es la contabilidad, la cual no sólo verá potenciada su utilidad para la economía, sino que advertirá que en sus raíces estaban las teorías aquí propuestas. Haber olvidado este fundamental banco de pruebas creo que fue lo que extravió a la teoría económica en dos aspectos fundamentales: trabajar con ecuación de riqueza parcial y pensar que el sistema bancario de reserva fraccionaria hacía que los bancos fueran los generadores de crédito, a veces mal llamados también generadores de dinero.

Cuarta parte – SÍNTESIS Y COMPARACIÓN DE LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD ECONÓMICA: en esta parte, haré una apretada síntesis de lo tratado (no pretende abarcar todo lo visto), a fin de que el lector encare el resto de la obra después de haber efectuado una especie de compendio de lo que decía la teoría hasta aquí expuesta y pueda incorporar más elementos teóricos sobre bases más consistentes, así como introducirse en la parte fundamental, que es la de someterlas a comparación con las vigentes. En el aspecto específico de comparar mis teorías con las vigentes, le advierto al lector que todo será más fácil de encarar si le digo desde aquí que las tres teorías con las cuales voy a comparar las mías tienen las mismas bases científicas en lo que hace a su distancia con respecto a las aquí expresadas; sólo se verán los aspectos formales que diferencian unas de otras y los fundamentales de todas con la mía. De suerte de ello digo que a la teoría económica vigente doy en llamar “virtualista” contra la mía “relativista”, todo en un simple intento de advertir visualmente y en forma rápida cuáles son los focos centrales de las diferencias que luego se tornarán más complejas conforme vaya ahondando en cada tema en especial. Este estilo de anticipar al lector lo que es dable esperar del texto lo he adquirido de Carl Popper, que planteaba que la mejor forma de escribir una teoría es adelantando el resultado, así el crítico puede tener un mejor panorama para desarrollar su fundamental tarea de criticar si el objetivo ha sido logrado.

Quinta parte – SOLUCIÓN A LAS CRISIS MONETARIAS: como anticipé, el texto termina con una suerte de aplicación de las teorías expuestas en lo atinente a los problemas que éstas apuntan a solucionar o a los que, no siendo problemas, llevan a perfeccionar. A fin de que se entienda en forma sencilla la aplicación de las teorías expuestas, usaré el laboratorio de la vida (pasada) para corroborar que las correcciones propuestas aquí a las teorías económicas vigentes son adecuadas para evitar o sobrellevar mejor los males de las economías de cada individuo y de la comunidad a la que pertenece; llegaremos a ver si he colaborado con el objetivo científico y social propuesto inicialmente: crear más riqueza en un marco de mayor equidad, cada uno mejor y todos mejor, dentro de la perfección humana que nos indica que cada instante es lo mejor que disponemos. Tendremos oportunidad de observar cómo desde mis teorías se deriva que el ser humano puede nutrirse de los aciertos y los errores del colectivismo y del capitalismo, y lograr una especie de compendio que aprovecha el progreso económico del capitalismo evitando sus crisis monetarias, fuente principal del totalitarismo que se encuentra implícito en él.

Apéndice: incorporo a modo de apéndice lo que implican las teorías aquí expuestas sobre las instituciones económicas vigentes, lo cual apunta simplemente a indicar que existe un camino para recorrer, que es merecedor de un estudio más profundo que el que aquí realizo. No obstante, el camino debería tener como guía las teorías económicas aquí presentadas que, a modo de síntesis, me llevan a decir que el destino de un banco central está acotado a dos opciones: dentro de un sistema monetario irregular es imposible pensar en la independencia del banco central de la política, y dentro de un sistema monetario regular, su existencia no es necesaria.

 
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