Política monetaria
escrito por Carlos Bondone   

 

     Podemos definir a la moneda como el bien económico de uso común en los intercambios interpersonales, que permite superar el estado de trueque.
     Según reza la Teoría de la Relatividad Económica (TRE)

  1.  No existe moneda alguna que no tenga su origen en un bien económico presente, tenga la forma de dinero (bien económico presente) o de crédito (intercambio interpersonal de bienes económicos presentes por bienes económicos futuros).
  2. Que el crédito puede pensarse también como intercambio interpersonal de tiempo económico, configurando el estadio más avanzado de la moneda en la civilización del ser humano, siendo el uso del trueque y el dinero etapas menos desarrolladas del estado de los intercambios interpersonales.
  3. Que el interés es el precio del tiempo económico.
  4. Que el interés es el precio del crédito (por su condición de ser tiempo económico intercambiado interpersonalmente), no del dinero, por pertenecer al intercambio de contado, que al igual que en el trueque, el tiempo es espacio temporalmente efímero.
  5. Que cuando se usa el crédito como moneda, el interés es el precio de la moneda, lo que implica que los precios monetarios son equivalentes a los precios que toman al interés como referencia, más específicamente al interés del crédito que se usa como moneda.
  6. Que por la TRE, el tiempo económico (como lo es el crédito y su precio el interés) se materializan sí o sí en otro bien económico presente, a diferencia de los demás bienes económicos, que tienen vida o entidad económica propia.

     Es conveniente centrarse ahora en las implicancias que se derivan de la cadena deductiva anterior (ampliación científica en el libro Teoría de la Relatividad Económica …”), y poder obtener una lectura completamente distinta de los hechos en relación a las teorías monetarias vigentes.

     Nivel de precios monetarios y tasa de interés monetaria se observan como dos entes económicos distintos, pero según la TRE es evidente que estamos en presencia de distintos enfoques analíticos de una misma entidad:

  1. El nivel de precios monetarios se nos presenta como un índice estadístico que mide las variaciones de precios, de los bienes económicos seleccionados en la medición, usando como unidad de medida para el cálculo el precio de la moneda.
  2. La tasa de interés monetaria es a su vez la unidad de medida que se usa para el cálculo económico, por ser el precio de la moneda, y ello es así en virtud de que es el precio del crédito que se está usando como moneda.

     Política monetaria es la que pretende controlar el llamado mecanismo de transmisión que opera, según las teorías vigentes, entre la cantidad de moneda, el nivel de precios monetarios y la tasa de interés del mercado (interés monetario, mal llamado interés del dinero).

     La teoría monetaria actual tiene una cantera común en sus distintas corrientes, cual es el desvío crucial de asimilar dinero y moneda (acontecido después de Menger, no en él, y a partir de Wicksell). Este procedimiento se hace en forma tácita y/o implícita, más o menos confusa, pero es evidente que todo el andamiaje de la teoría monetaria está fundado en dar la misma categoría al dinero que a la moneda, sin advertir que la moneda es de una categoría superior a la del dinero, ya que la moneda puede adquirir la forma de dinero como de crédito, pero estas dos entidades son distintas.
     No obstante, es menester tener presente que las categorías fundamentales de la economía surgen con motivo de considerar la necesidad de los intercambios interpersonales como centro de las soluciones que el ser humano fue encontrando espontáneamente para facilitar al mismo, para hacerlo menos costoso en términos económicos, partiendo del trueque, pasando por el dinero y desembocando en el crédito (todos bienes económicos para satisfacer la liquidez, necesidad de intercambiar interpersonalmente al menor costo posible, que lo hace mediante el bien económico denominado moneda).
     Otra forma de expresar el error inicial de la teoría monetaria actual, es hacer relevante la diferencia entre intercambio directo (trueque) e intercambio indirecto (con dinero), y desde el dinero montar toda la teoría monetaria, sin advertir que las categorías esenciales a estudiar son el intercambio interpersonal de contado (trueque y dinero) y el crédito, lo cual nos ubica perfectamente en la situación de estudiar la moneda desde una esfera más elevada que la del dinero y el crédito, y una vez ubicados desde el atalaya superior, se observa claramente que al ser el interés el precio del tiempo económico, y el crédito el intercambio interpersonal de tiempo económico, se concluye que el interés es el precio del crédito, no del dinero. Todo lo cual nos lleva indefectiblemente a no asimilar dinero y crédito, por eso no es aceptable el axioma que sustenta la teoría monetaria actual: es dinero todo lo que cumple la función del dinero, porque de esa forma asimilamos una carreta a un automóvil porque los dos nos transportan.

     Conclusión evidente es que la TRE hace insostenible toda la teoría monetaria vigente cuando los sistemas monetarios operan con crédito como moneda. Entonces, con crédito-moneda (PM y/o MF), la política monetaria es concebible sólo con una teoría que presente a la cantidad de moneda, el nivel de precios y la tasa de interés, como entidades económicas distintas.
     A su vez, según la TRE, es totalmente inconsistente el sustento de la teoría monetaria vigente, dado que estamos en presencia de puntos de vistas distintos (cantidad de crédito-moneda, que se usa como unidad de medida, nivel de precios expresados en la unidad de medida crédito-moneda, y tasa de interés que es el precio del crédito-moneda que se usa como unidad de medida) de entidades únicas, crédito-moneda que se usa como unidad de medida.
     Ante la TRE, es evidente que no existen entidades tales como: tasa de interés cero y/o negativa; política monetaria neutra; considerar al interés como el precio del dinero y no del tiempo económico (crédito cuando se intercambia interpersonalmente); que no tiene sustento la teoría original de Wicksell que sostiene existencia de tasa de interés natural y tasa de interés monetaria); independencia del sistema financiero del poder político (tanto del banco central como del sistema bancario); teoría cuantitativa; y otras teorías macroeconómicas derivadas en el siglo XX de la misma teoría monetaria vigente, que dan sustento institucional al orden financiero actual.
     El lector puede advertir entonces, las consecuencias que se derivan cuando se usa como moneda un crédito irregular (crédito que no especifica, al momento de su nacimiento, la cualidad y cantidad del bien económico presente en que se cancelará), origen de los sistemas financieros (monetarios) irregulares, que analizaré en otro artículo de esta misma sección.
     Por último, es menester destacar la enorme implicancia que tiene un orden legal montado sobre la base de considerar contado y cancelatorio de créditos (deudas) operaciones donde intervienen papel moneda (PM) o medios fiduciarios (MF) derivados del sistema bancario. Acorde con la TRE, las operaciones de contado donde interviene PM y/o MF, son operaciones a crédito, y las “cancelaciones” de deudas con esos instrumentos, son novaciones de deudas (cambio de una deuda por otra).

Noviembre de 2006.

carlosbondone@gmail.com

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