Crisis (de la Teoría) Monetaria (continuación I)

Escrito por Carlos A. Bondone

Vayan estos párrafos, en línea con los anteriores, atento a que los gobiernos decidieron “intervenir el sistema financiero” , tomando la “valiente decisión de sacarlo de las manos del mercado”, porque es “evidente” que no ha sabido comportarse a la altura de las circunstancias. Proceder armónico con las teorías que sostienen los sistemas monetarios vigentes de monopolio estatal, en cuanto el dinero es un tema “social”. Teoría inconsistente en función a que es extensible a cualquier bien económico que se intercambia masivamente (pan).

Medidas tomadas

Con Inglaterra a la cabeza, las medidas apuntaron a tres aspectos con un mismo fin, el Estado se hace cargo de la crisis financiera, veamos las medidas y la posición de nuestra teoría (TRE):

  • Capitalizar a los bancos con fondos del Estado.
  • Garantizar los depósitos bancarios con fondos del Estado.
  • Proporcionar liquidez al sistema financiero (y no financiero) con fondos del Estado.

El lector advertirá que el final de cada oración en cursiva dice: con fondos del Estado. Y ello ha sido escrito así para destacar la idea central que impulsó a los gobiernos: el Estado se hace cargo del Sistema Financiero Irregular (SFI).

Si de expresiones matemáticas se trata, bien podemos presentar esta ecuación:

con fondos del Estado = SFI

Esta ecuación es la que nos demostró, contabilidad mediante, la TRE. Veamos algunas de sus conclusiones, que vienen al caso:

SEGÚN LA TRE:

* En Sistemas Financieros Irregulares (crédito irregular como moneda), nunca el sector “financiero” crea o expande el crédito (moneda), por el contrario es el tomador de crédito del mercado.

* En SFI es imposible la independencia del Banco Central del poder político, y en sistemas monetarios regulares es innecesaria su existencia. Por ese motivo la TRE expresa que un sistema de monedas irregulares comunes (Euro) exige políticas económicas comunes, del tipo de las adoptadas ante la incapacidad del Banco Central Europeo de sobrellevar la crisis.

* La simple emisión de papel moneda y saldos bancarios, no son más que papeles en un cajón. Estos papeles se convierten en crédito (irregular) cuando alguien entrega bienes económicos presentes a cambio de ellos, es decir, cuando ingresan en el circuito de los intercambios. Es el mercado el que otorga entidad de crédito y moneda.

* El crédito es un estadío superior en el desarrollo económico de la humanidad, que se desmorona cuando adquiere la forma de irregular, máxime cuando desempeña la condición de moneda.

* En SFI, la tasa de interés de mercado (i) y el nivel general de precios (p) son una misma entidad, en matemática simple sería i ≡ p. Por otro lado, por axioma, el ahorro es siempre distinto a la inversión (S ≠ I). Conceptos centrales de la TRE (a diferencia de las demás teorías) que operan como términos primitivos de la ciencia y nos muestran que la única función de los Bancos Centrales es evitar la corrida bancaria, ya que la práctica declamada de controlar alternativamente i y/o p en busca de equilibrar S e I, carece de entidad teórica.

* La TRE nos dice que existen dos tipos de intercambios interpersonales, contado y crédito. Los intercambios catalogados como de contado en SFI, son crédito. Los únicos intercambios de contado son el trueque y el efectuado con dinero. Luego, mientras el orden legal asigne entidad de contado al intercambio interpersonal realizado con moneda en un SFI el mundo vivirá en permanente confusión económica y jurídica, como lo es el suponer que es el Sistema Financiera el que otorga crédito. Reitero esta síntesis porque la considero una forma sencilla de mostrar el porqué del extravío teórico-político ante las crisis monetarias.


Se observa con claridad que la secuencia de causalidad es completamente distinta a como la presentan las teorías vigentes, ya que el SFI, conformado por el Estado -con su apéndice el Banco Central y sus “representantes comerciales” -los bancos-, es el tomador de crédito del mercado. Es totalmente desafortunada la frase de que el Banco Central es el prestamista de última instancia, por el contrario, es el tomador de primera instancia. Por eso es contra-natura que el fallido-Estado (SFI) pretenda tomar más crédito y más barato. Pero el estado de contra-natura es propio de los regímenes dictatoriales, situación que hoy impone el “soberano-deudor” sobre sus súbditos acreedores (cualquier similitud con la realidad de hoy no es coincidencia). El mensaje estatal “me hago cargo de la crisis financiera” es marketing para menesteres políticos, pero es de honestidad intelectual exculpar a los políticos en estas circunstancias.

En otras palabras, el crédito desempeña un papel central en el desarrollo económico –aceptado por todas las teorías-, luego, será perjudicial todo lo que implique mancillarlo, como lo es atentar contra su elemento principal, la confianza. En estos momentos estamos asistiendo al mayor atentado terrorista al capitalismo (mayor al 11/9), no sólo que el crédito está desprestigiado (desenlace inevitable de todo SFI), sino que hay todo un accionar mancomunado internacionalmente empeñado en descalificarlo aún más.

La TRE denuncia a los SFI como una especie de infiltración anticapitalista dentro de un sistema capitalista.

Reformular la teoría antes que el sistema

En virtud de que está próxima una cumbre internacional para “ajustar, vía mayor control y coordinación, el sistema financiero internacional”, creo que es momento muy oportuno denunciar, en lenguaje político –Sr. Bill Clinton-, que:

No es el mercado, ni los bancos, ni los políticos, ni la falta de regulaciones,
¡ES LA TEORÍA, tonto!

Amén de que ya Hayek planteaba, con su característica honestidad intelectual, que “no había una teoría monetaria satisfactoria” (vacío que estimo ocupa la TRE), creo que con sólo recordar lo acontecido en los últimos 15 meses, es fácil advertir la afirmación precedente: de un estado de extrema liquidez nunca vista en el mundo, se pasó en 30 días a un estado de extrema iliquidez. Así, i debería haber subido, pero hemos asistido, asombrosa y simultáneamente, a mayor solicitud de crédito del SFI-Estatal-fallido, y a menor i (¡¡¡???). Esta especie de ley de gravedad invertida, está en sintonía con las teorías monetarias vigentes, que en términos económicos di en llamar Paradoja del interés, que implica poner en funcionamiento las leyes de oferta y demanda invertidas.

Futura crisis en la economía “real”

Bueno, una vez sincerado el carácter estatal del SFI y en la creencia de “crisis financiera superada”, comienza ahora el estudio de políticas fiscales para proveer un marco de demanda suficiente para evitar la recesión, deflación, estanflación, y todo término innecesario que se nos ocurra (desocupación).

Una simple y sencilla advertencia: antes de disponer del dinero de los contribuyentes para alentar la demanda, sería oportuno recordar lo que hemos concluido en los renglones anteriores, el Estado está en situación de fallido y de la misma todavía hay que salir. En otros términos, hay que decirle al mercado (pueblo al fin), que además de hacerse cargo del pasivo del SFI, ahora se le pretende hacer cargo de mayor esfuerzo para “reactivar la demanda”. En otros términos, no se entendió que la fiesta terminó y se pretende seguir bailando ¡¡?? … El mercado le dijo basta de crédito al SFI-estatal, y no sólo se le exige más crédito a menor tasa, sino que adicionalmente se le intenta imponer mayor esfuerzo fiscal… No hace falta ser mago para advertir que el pasivo final se pagará con quita de deuda (burdamente identificado con el término inflación) y refinanciación del remanente del pasivo total (el SFI).

Pero acontecido esto, solamente estaremos preparando el comienzo de una nueva crisis del sistema financiero, supuestamente capitalista.

Nueva teoría y “SHOCK”

Es muy sencillo salir de esta situación y en forma muy rápida, sólo se debe:

a) Cambiar las teorías vigentes por la TRE. Paso esencial de todo diagnóstico es trabajar con instrumentos derivados de teorías adecuadas. Esto evitará que se siga hablando, en los claustros, de conceptos inapropiados como “trampa de liquidez”, “neutralidad del dinero (su solo planteo siquiera), “Ley de Gresham”, “balanza de pagos”, “tipos de cambio”, “desocupación”, “interés cero o negativo”, “ciclos monetarios” “curva de 45 grados”, “curva de Phillips”, “curvas IS-LM”, “dicotomía de los precios”, “dinero endógeno”, “gasto autónomo”, “economía real y monetaria”, “equilibrio”, “gráficos de Garrison”, “el problema de Locke”, “teoría cuantitativa”, “mecanismo de transmisión monetaria”, “paradoja de Gibson”, “teorema de regresión monetaria”, … y la “paradoja del interés” (introducida por la TRE).

b) Instrumentar un Sistema Financiero Regular (SFR): una vez adoptada la TRE, se deberá instrumentar un sistema monetario regular con pocas y contundentes medidas, atendiendo a la voluntad popular (el mercado), reponiendo reservas con activos estatales cuando sea menester. En el nuevo escenario no será necesaria la presencia de bancos centrales, ni de monedas estatales, ni la intervención del gobierno en el comercio internacional, léase, no existirá el intervencionista y burocrático sistema de balanza de pagos, tipos de cambio, ... Una vez adoptado SFR, EL SHOCK DE CONFIANZA llevará a que, en menos de un año, el mundo estará funcionando con las leyes del mercado a pleno y el capitalismo estará liberado del asfixiante totalitarismo de los SFI.

Futurología

Los escenarios posibles son que:

a) No se instrumente la TRE a nivel internacional y se opte por mayor intervencionismo fiscal (100% probable con las teorías actuales). En este escenario, el mundo no solo advertirá que la “crisis financiera no ha terminado”, sino que estamos en el comienzo de un, innecesariamente, muy doloroso período de convocatoria de acreedores internacional.

b) El país que instrumente la TRE, sacará una ventaja competitiva muy grande respecto del resto del mundo que siga con SFI. Ello es fácil advertirlo si asumimos que el crédito es motor esencial del crecimiento, y el país que adopte la TRE será el de mayor prestigio al respecto y más apetecible para emprendedores y/o inversores de riesgo, apelativo que mejor les cabe a los empresarios que el libre mercado genera y se encarga de seleccionar espontáneamente, sin prebendas estatales, propia de los SFI.

La humanidad optará por el capitalismo, lo único que es menester advertir es que este es incompatible con un SFI. Si se advierte por el camino de la teoría, el proceso será menos doloroso y más productivo, si en cambio debemos seguir con el esquema de prueba y error (anteriores, 1929/30; 2007/… y futuras) sabemos que un organismo sufre mucho reiteradas cirugías, que dejan secuelas muy profundas.

Por último, también derivado de la TRE, no podemos aceptar la idea de que estas crisis financieras son propias del capitalismo porque significa cambio, revolución, etc., salvo que estemos aludiendo al principio filosófico de Heráclito: cambio si tiempo, luego, si tiempo, cambio (fuente de inspiración que me permitió descubrir la TRE).

Buenos Aires, octubre de 2008.

info@carlosbondone.com

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